PHOEBE BRIDGERS DESLUMBRA CON SU BRILLANTE TERCER ÁLBUM DE ESTUDIO
Phoebe Bridgers ha vuelto. Seis años después de ‘Punisher’ (2020), la cantautora estadounidense presenta ‘Lost Weekend’, su tercer álbum de estudio y el más extenso de su carrera, con 16 canciones que superan los 58 minutos de duración. Un tiempo en el que, lejos de permanecer inactiva, recorrió el mundo con Boygenius, el trío que forma junto a Julien Baker y Lucy Dacus. Sin embargo, la gestación de este nuevo trabajo ha sido un proceso fragmentado, con meses de distancia entre sesiones de composición, algo que la propia artista confesó en las listening parties celebradas en Estados Unidos. El resultado es una bomba emocional que aborda el duelo por la muerte de su padre, su ruptura con Paul Mescal y el inicio de su relación con el cómico y músico Bo Burnham, quien además participa en la creación del disco junto a colaboradores habituales como Ethan Gruska y el productor Jack Antonoff, con quien trabaja por primera vez.
El álbum se abre con ‘The Outside’, una puerta de entrada a un universo donde la disociación y la memoria se funden a través de voicecoders y texturas metálicas. Le sigue ‘Lost Boys’, el único single previo, que reflexiona sobre la idealización del amor desde un tono más amable. Pero es en ‘Kill Me’, con producción adicional de Alex G, donde Bridgers despliega una pared de sonido digital que exterioriza el duelo por lo que no fue. Temas como ‘Still Standing’ o ‘Haunted’ confirman su estatus como una de las grandes letristas de su generación, con frases tan directas como devastadoras: “No puedo imaginarte muerto, pero lo estás cada día”, canta en la primera. No todo es oscuridad. ‘Bobby’ y ‘Liberty Tree’ son las canciones más románticas de su catálogo, con guiños de humor negro que dedicó a Burnham: “Si no te gustan ninguno de mis amigos, los mataría”.
A lo largo del disco, Bridgers transita entre el indie-folk que la vio nacer y el rock más contundente, siempre con una producción cuidada que incluye la participación de músicos como Justin K. Broadrick o Mike Kinsella. ‘Lost Weekend’ incluye una edición física con un hidden track junto a Isaac Wood, exmiembro de Black Country, New Road. Es, sin duda, su obra más desgarradora y madura, una invitación a sentarse junto a los fantasmas del pasado para comprender que algunas heridas dejan de doler cuando dejamos de exigirles que desaparezcan.