LA VUELTA DE KIM PETRAS REAFIRMA SU CORONA DE REINA TRANS DEL POP
El nuevo álbum de Kim Petras, titulado 'Detour', supone un giro radical en su carrera, alejándose del pop brillante que protagonizó con el número uno mundial 'Unholy' (junto a Sam Smith) o 'Ice Pop' y 'Sweet Spot' en solitario, Kim vuelve para abrazar un territorio musical más arriesgado y emocionante. Atrás quedaron décadas de marginalidad para las personas transexuales, siempre presentes en el mundo pero perseguidas y maltratadas por las facciones más conservadoras y reaccionarias de la sociedad. Después de tantas luchas, logros y batallas, la cantante alemana es un buen ejemplo de la normalización, pues no aspira a ghettos sino a las listas de pop globales, conocida su ambición desmedida y su imagen de 'bimbo-starlet', ha decidido romper con todo lo anterior: 'Esto es el principio del fin, todo lo de antes era solo fingir', canta en el tema de apertura, dejando claro que este trabajo es su verdadero debut artístico.
Tras las tensiones con su discográfica Republic Records, a la que pidió públicamente ser despedida, y el agotamiento físico y mental que sufrió durante la gira de 'Feed the Beast', Petras ha encontrado un nuevo impulso creativo. 'Detour' navega entre bangers contundentes y joyas pop de nueva sutileza, mostrando una madurez inédita en su composición. Canciones como 'Need for Speed' o '101' desprenden una libertad salvaje, mientras que en 'DTLA' la artista se enfrenta a sus propios miedos desde la cima de un rascacielos: 'Es un camino muy largo hacia abajo', canta con una épica contenida.
El disco cuenta con la colaboración de productores como Frost Children, Margo XS y Porches, que inyectan texturas hiperpop y guiños a la herencia de su mentor SOPHIE. Pero sin duda, el momento culminante es 'Brutalist', una oda a los sueños frustrados donde Petras recuerda un edificio que su padre le señalaba de camino a sus citas para la reasignación de género. 'Pero realmente estaba allí, significaba tanto para mí, y ahora lo han arruinado', canta, entretejiendo una metáfora sobre la pérdida, la identidad y la imposibilidad de recuperar viejos anhelos. Con 'Detour', Kim Petras demuestra que, incluso en caída libre, siempre se puede volver a debutar.